Siganos en nuestras redes

siguenos en facebook siguenos en Twitter siguenos en Google+ Canal de youtube siguenos en facebook sígueme en Instagram siguenos en facebook

Noticias

s√°bado, 26 de septiembre de 2020

V√≠deo ( ūüďĹ ): Los golpes que cercenaron las nacientes democracias de Am√©rica Latina

Juan Bosch y Jacobo Arbenz
Santo Domingo;- La versi√≥n del ma­cartismo aplicada en Am√©rica Lati­na por el Departa­mento de Estado Norteamericano a trav√©s de la Agencia Central de Inteligen­cia (CIA), a partir de la d√©cada de los cincuenta para derrocar a gobiernos de estirpe mera­mente democr√°tica, mutil√≥ la posibilidad de la construcci√≥n de un pu√Īado de sociedades plurales, desarrolladas en el continente a partir de la d√©ca­da de los a√Īos cincuenta.

Aplicado primero a lo in­terno de los Estados Unidos post Segunda Guerra Mun­dial, el macartismo fue la actitud asumida por las ad­ministraciones estadouni­denses para evitar las in­filtraciones de elementos comunistas en toda su esfe­ra de influencia y en aque­llas que, a√ļn lejanas, pod√≠an pasar al bloque rojo, encabe­zado por la Uni√≥n de Rep√ļ­blicas Socialistas Sovi√©ticas (URSS).

Tomando el apellido del se­nador republicano Joseph Ra­ymond McCarthy, m√°s que un movimiento para defender los postulados democr√°ticos enarbolados por Estados Uni­dos, el macartismo se convir­ti√≥ en una paranoia antico­munista que se llev√≥ entre las patas de los caballos a reales reg√≠menes liberales, que no solo surgieron en lejanas fron­teras del pa√≠s del norte, sino en el propio solar de Am√©rica Latina.

Culminada la Segunda Guerra, Estados Unidos sur­ge como potencia hegem√≥­nica en occidente, mientras que la URSS se constituye en la l√≠der de todos aquellos pa√≠­ses alineados con la ideolog√≠a socialista o comunista, con lo cual empieza la denominada Guerra Fr√≠a, que sirve de pre­dicamento al senador McCar­ty para poner en marcha una pol√≠tica intensa de combate a los verdaderos o alegados co­munistas.

Sin obviar la realidad de que la Uni√≥n Sovi√©tica, con Joseph Stalin a la cabeza, buscaba ex­pansi√≥n de su ideolog√≠a por el resto del planeta, no pocos cr√≠­ticos del macartismo entendie­ron que aquello pas√≥ a ser una obsesi√≥n tan brutal que se apro­baron leyes, programas y se confeccionaron listas negras en la propia sociedad norteameri­cana cuyos integrantes fueron perseguidos y encarcelados.

En no pocos pa√≠ses consi­derados sat√©lites de los Esta­dos Unidos se llevaron a cabo conspiraciones aupadas por la CIA, de acuerdo con docu­mentos desclasificados, que dieron al traste con gobier­nos genuinamente democr√°­ticos liberales como los de R√≥­mulo Gallegos, en Venezuela (1948); Federico Ch√°vez, en Paraguay (1954); Joao Goulart, presidente derro­cado por la dictadura militar que se perpetu√≥ por 21 a√Īos en Brasil, desde 1964; Jaco­bo √Ārbenz Guzm√°n, derroca­do el 18 de junio de 1954, en Guatemala; el profesor Juan Bosch, en 1963, en Rep√ļbli­ca Dominicana, depuesto por otra asonada militar azuzada por la CIA, de cuya acci√≥n se cumplieron 57 a√Īos este 25 de septiembre.

Esos y otros golpes dieron al traste con administraciones democr√°ticas, tildadas por Es­tados Unidos como infiltrados por la Uni√≥n Sovi√©tica, como el de Salvador Allende, en 1973, en Chile.

Jacobo Arbenz, el so√Īador

La Revoluci√≥n de Octubre en Guatemala (1944-1954) fue un movimiento c√≠vico-militar que inici√≥ una serie de reformas y moderniza­ci√≥n del Estado guatemal­teco, que por sus resultados positivos se conoci√≥ como los “Diez A√Īos de Primave­ra”. Desplaz√≥ del poder al general Jorge Ubico Casta­√Īeda, que permaneci√≥ 14 a√Īos y cuyo ideolog√≠a na­zi no era un secreto como tampoco su simpat√≠a con el mentor de ella, Adolf Hitler. Ubico Casta√Īeda como otros dictadores que se erigieron en el continente no constitu­y√≥, empero, dolor de cabeza para el Departamento de Es­tado ni la CIA, entonces.

A la cabeza de la junta re­volucionaria guatemalteca es­tuvieron el capit√°n Jacobo Ar­benz, Jorge Toriello Garrido y el teniente coronel Francisco Javier Arana. Un a√Īo despu√©s de iniciada la revoluci√≥n, se or­ganizaron elecciones libres que fueron ganadas por el ciudada­no Juan Jos√© Ar√©valo Bermejo, a trav√©s de una Asamblea Cons­tituyente, que tambi√©n eligi√≥ di­putados.

El asesinato del teniente co­ronel Arana el 18 de julio de 1949, en circunstancias muy confusas en el puente La Gloria, prepar√≥ el terreno para que en el firmamento militar, √Ārbenz Guzm√°n pasara a ser el minis­tro de Defensa del gobierno arevalista.

Ese grupo de pol√≠ticos y mi­litares guatemaltecos impul­s√≥ un programa de reformas y avances para impulsar el de­sarrollo econ√≥mico de Guate­mala, como el C√≥digo Laboral, permiti√≥ la organizaci√≥n de los trabajadores, foment√≥ la edu­caci√≥n p√ļblica en todos los ni­veles y fortaleci√≥ la Universidad de San Carlos de Guatemala.

Los intentos de golpes con­tra el primer gobierno demo­cr√°tico de Ar√©valo no cuajaron debido a la influencia entre los militares del mayor √Ārbenz Guzm√°n, que tuvo que sofocar­los, incluido el encabezado por su compa√Īero, el teniente co­ronel Carlos Castillo Armas, Ca­ra de Hacha.

Castillo Armas es uno de los personajes principales que da vida a la nueva novela del Pre­mio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, “Tiempos Recios”, puesta en circulaci√≥n el a√Īo pa­sado en m√°s de 70 pa√≠ses.

Rep√ļblica Dominicana, el dictador Rafael Leonidas Tru­jillo y su jefe de inteligencia, Johnny Abbes Garc√≠a, son ac­tores principales de la novela, debido a su destacada partici­paci√≥n en la muerte de enton­ces presidente guatemalteco, Castillo Armas, quien surgi√≥ como presidente fruto de una invasi√≥n armada desde Hon­duras organizada, entrenada y financiada por la CIA con la cooperaci√≥n de Trujillo y Anastasio Somoza, dictador nicarag√ľense.

Ar√©valo Bermejo y √Ārbenz Guzm√°n echaron las bases del desarrollo econ√≥mico y social en Guatemala, pero te­n√≠an un enemigo insospe­chado: la United Fruit Com­pany. Tal como narra Vargas Llosa con su exquisita prosa, esta empresa estadouniden­se, negada a pagar impues­tos y a permitir la organiza­ci√≥n de los trabajadores, se convirti√≥ junto al embajador John Emil Peurifoy, en el mo­tor que puso en marcha el de­rrocamiento del gobierno de­mocr√°tico de un militar que ni por asomo era comunista ni ten√≠a influencia ideol√≥gi­ca semejante. Este embajador fue enviado a Guatemala con esa misi√≥n porque hab√≠a cum­plido un mandato similar en Grecia.

A los campesinos e ind√≠ge­nas, Jacobo √Ārbenz empode­r√≥ entreg√°ndole tierras comu­neras sin due√Īos, a los fines de poner a producir a su pa√≠s y “convertirlo en un modelo de democracia como los Estados Unidos”. √Čse era su sue√Īo, trun­cado por el golpe orquestado por un hombre sin condiciones pol√≠ticas como Castillo Armas.

“Las malas lenguas—refie­re Vargas Llosa— dec√≠an que, cuando el Departamento de Es­tado le inform√≥ que su nuevo destino ser√≠a Tailandia, el em­bajador Peurifoy pregunt√≥, no se sabe si en serio o en broma: “¿Hay un nuevo golpe de Esta­do en perspectiva?”.

El derrocamiento en Re­p√ļblica Dominicana del pri­mer gobierno democr√°tico tras la ca√≠da de Trujillo, del profesor Juan Bosch, cuando apenas ten√≠a siete meses, fue otro macartismo en pleno gobierno del dem√≥crata Jo­hn F. Kennedy. Cuando don Juan lleg√≥ al poder el 27 de febrero de 1963 ya ten√≠a una copiosa obra literaria. Electo con una alta votaci√≥n, Bosch gan√≥ 22 de los 31 esca√Īos y 49 de los 74 diputados, a pe­sar de los esfuerzos de la oli­garqu√≠a tradicional, el alto clero cat√≥lico y una c√ļpula militar trujillista que se afe­rraba al estilo de gobierno autoritario, del que Bosch era la ant√≠tesis.

Los intentos de impedir el ac­ceso al poder de Bosch no cul­minaron con su aplastante vic­toria contra la Uni√≥n C√≠vica y Viriato Fiallo, sino que entrete­lones se hac√≠an esfuerzos deno­dados para que no fuera jura­mentado.

Bosch no solo era un ejem­plo de decencia pol√≠tica, sino un paradigma de honestidad, pues al jurar como presidente present√≥ su declaraci√≥n jurada en la que hac√≠a constar de que no ten√≠a bienes algunos debido a que la casa donde viv√≠a era al­quilada y el mobiliario dentro lo tom√≥ a cr√©dito.

Impuls√≥ la primera Constitu­ci√≥n democr√°tica en la que hizo plasmar una serie de conquistas sociales, econ√≥micas y de res­peto de los derechos humanos. Como el pa√≠s acababa de salir de una de las dictaduras mas recias del continente, se enfo­c√≥ en construir las normas, base esencial de funcionamiento de una sociedad: la Constituci√≥n de 1963.

El hijo del catal√°n Jos√© Bosch Subirats y de la puertorrique√Īa √Āngela Gavi√Īo habr√≠a dicho: “no basta tener ideas; hay que hacerlas realidad en lo grande y en lo min√ļsculo”. Ese fue su es­tandarte en el gobierno y en la oposici√≥n. Luego de su derro­camiento, se fue al exilio y vol­vi√≥ para asumir el liderazgo del partido que hab√≠a ayuda­do a fundar, para luego aban­donarlo y construir otro ins­trumento pol√≠tico, el PLD, que lleg√≥ al poder por primera vez en 1996, y que acaba de de­jarlo bajo un fuerte cuestiona­miento de lo moral, lo √©tico y los principios, campos en los que Juan Bosch es un estan­darte de Rep√ļblica Dominica­na y Am√©rica.


Por Rafael Nu√Īez ;-

Especial para LD

 

Print Friendly, PDF & Email

No hay comentarios:

Publicar un comentario