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lunes, 2 de noviembre de 2020

V√≠deo (ūüďĹ): Las mil excusas para violar el toque de queda

Santo Domingo,- “Escucha bien polic√≠a, no te doy mi veh√≠culo ni loca”. Primero me tienes que meter plomo en el cuerpo para salir de mi yipeta que compr√© con mi cuarto. Ven, entrame a tiros si quieres, pero de aqu√≠ no me muevo yo”, le advirti√≥ una mujer a unos de los agentes de la Direcci√≥n General de Seguridad de Tr√°nsito y Transporte
Terrestre (DIGESETT) a inicios del toque de queda, tras ser fiscalizadas por violar la disposición de quedarse en casa en ese lapsus.
La dama adem√°s de sus advertencias, utiliz√≥ diversas coartadas para convencer al polic√≠a de que no le subiera su veh√≠culo a la gr√ļa, pero este le insisti√≥: “no hay excusa que valga dama, usted viol√≥ una disposici√≥n presidencial y yo estoy aqu√≠ para hacerla cumplir”.
Entonces la joven “sac√≥ sus rangos literalmente”, dici√©ndole al agente que ella es hija de un general y que “t√ļ no sabes qui√©n es qui√©n en este pa√≠s. Por eso es que ocurren las vainas”, adem√°s de decirle varios improperios.
Esto ocurri√≥ en la intersecci√≥n conformada por las avenidas M√°ximo G√≥mez con 27 de Febrero, en el centro de la capital dominicana, pero cada noche los agentes apostados en los diversos retenes del Gran Santo Domingo, viven experiencias similares, patrocinadas por personas que no tienen permisos para transitar y que a pesar de que al toque de queda les a√Īadieron dos horas a su favor, el tiempo no les alcanza para llegar a sus casas antes de que inicie.
“Ustedes me tienen jarto con esta vaina ya”, “ven, m√©teme preso, ven”, “Tu no me conoces a m√≠, t√ļ no sabes que te puedo mandar a cancelar?”, “ t√ļ quieres perder el trabajo?”, “Yo nunca voy a dejar que te lleves mi camioneta y si lo montas en la gr√ļa, ser√°s responsable de lo que ah√≠ se pierda”, “ese veh√≠culo tu no lo tocas, adem√°s t√ļ no sabes qu√© cosas de valor llevo yo ah√≠ y por eso no puedes llev√°rtelo”, “mira, mi suegra se puso mala y voy corriendo para su casa”, “Se me fue el gas y sal√≠ a comprar la cena de la familia y me agarr√≥ lo tarde”, entre otras coartadas dicen los conductores apresados.
LISTIN DIARIO conversó con varios agentes apostados en las diversas vías e intersecciones del Gran Santo Domingo, sobre el comportamiento de la ciudadanía luego de que inicia el toque de queda, y todos manifestaron que cada día enfrentan situaciones difíciles por parte de ciudadanos que no quieren someterse a las reglas.
“Nosotros somos flexibles, pues si se trata de personas que van hacia los hospitales, los dejamos ir, pero no hay excusas para aquellos que vienen tomados de fiestar, de la playa en grupos, o con evidencias que no estaban trabajando y sin permiso oficial”, dijo un agente.
Explicaron que frente a su negativa de dejar ir a los violadores del toque de queda, la gente no duda en decir como coartada que muri√≥ su madre, para burlarse del trabajo que realizan y entre ellas tambi√©n aseguran que le cogi√≥ lo tarde porque el trabajo se extendi√≥, que sali√≥ y se encontr√≥ con un accidente de tr√°nsito, que tienen que llevar medicamentos a un enfermo, que van para el m√©dico, y hasta les juran que ha sido la √ļnica vez que se han pasado de la hora.
Los agentes son amables
Los policías y militares asignados a los diversos retenes, muestran amabilidad y respeto al momento de dirigirse a los ciudadanos que detienen para verificar si andan en orden.
“Buenas noches se√Īor o se√Īora; ciudadano o ciudadana. ¿Porta usted permiso para transitar? Es usted m√©dico, polic√≠a, militar o…”. Si la persona tiene una de estas profesiones, es periodista o porta un permiso oficial para transitar, los dejan ir y les desean que tenga un buen viaje, pero de lo contrario y sin transigir, suben su veh√≠culo en una gr√ļa y a los ciudadanos que viajaban en √©l, los montan en un cami√≥n asegurado con rejas y lo llevan al centro ol√≠mpico, donde amanecen.
Los vehículos son trasladados al canódromo o a un parqueo de la DIGESSET que opera en la avenida Independencia, de donde son retirados luego de pagar una multa que le pone una fiscal al día siguiente.
Cómo se instalan los retenes
De acuerdo al tama√Īo de la intersecci√≥n o la importancia de la v√≠a, se coloca el personal, conformado por polic√≠as y guardias.
En las esquinas conformadas por la John F. Kennedy con M√°ximo G√≥mez y la 27 de Febrero con M√°ximo G√≥mez, los agentes son apostados en los cuatro costados, de modo que ning√ļn conductor que pase por ah√≠ en horario del toque de queda, se vaya sin ser sometido a chequeos.
Los retenes empiezan a instalarse desde las 8:00 de la noche, los días laborables y a las 6:00 de la tarde, los fines de semana. Hay casos en que se inicia a colocarse media hora antes.
Cuando el reloj marca la hora del inicio del toque de queda, los equipos ya tienen atravesada las unidades de la Policía Nacional en uno de los carriles y en los restantes colocan triángulos o tubos color mamey, y ellos mismos completan el vallado para cubrir los huecos en las vías.
Este personal trabaja en cada puesto hasta las 5:00 de la ma√Īana, aunque algunos se van a las 2:00 AM, aunque los de la Polic√≠a Preventiva amanecen.
Debilidades del toque de queda
Una de las debilidades que muestran los agentes que trabajan en los retenes es que no portan artículos lumínicos, como chalecos, guantes, botas, cascos, gorras y otros que permitan al conductor divisarlos a lo lejos.
En diversas vías donde la iluminación es nula, como es el caso de los que están debajo de los elevados y pasos peatonales, el conductor los ve cuando los tiene a pocos metros.
De igual forma otros carecen de linternas para iluminar dentro de los vehículos o chequear las identificaciones de las personas que viajen en una guagua, carro, camioneta y otros.
Entre otros aspectos, el personal de los retenes trabaja días repetidos sin descanso, lo que impide que puedan hacer un trabajo efectivo, fruto del cansancio de la noche anterior.
Esto implica que cuando tienen una o dos horas de trabajo, bajan la guardia y dejan pasar los vehículos sin supervisarlos.
De igual forma, los días de lluvia, por la falta de protección, tienen que abandonar los puestos y meterse dentro de las unidades, para no pescar un resfriado, mientras los conductores pasan sin ser revisados.
Por Adriana Peguero ,-

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