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martes, 15 de septiembre de 2020

Video (ūüďĹ): “Anaury camin√≥ durante tres minutos y desapareci√≥…”

LOS QUE NUNCA VOLVIERON (2 DE 5),,,,  
A cuatro meses de su desaparici√≥n, ninguno de sus familiares ha perdido la fe en encontrarlo para finalmente pasar p√°gina a este momento tan amargo. Hasta ahora, no han valido campa√Īas con su rostro.,,,          
Santo Domingo,- Son las 4:45 de la ma√Īana del viernes 22 de mayo y Anaury Castillo no ha dormido en toda la noche. En estos √ļltimos dos d√≠as ha es­tado ansioso ya que, como miles de ciudadanos en Rep√ļblica Dominica­na, est√° suspendido de su trabajo en una oficina de abogados producto de la crisis que ha generado el Covid-19 en todo el mundo.

Anaury hab√≠a estado jugando par­ch√≠s con su madre Clara Lara y una hermana hasta las 1:30 de la madru­gada; posteriormente se entretuvo en su computador hasta el momen­to en que decidi√≥ irse para no volver.
√Čl es un estudiante meritorio de Derecho del octavo semestre de la Universidad Aut√≥noma de Santo Domingo (UASD) y siempre ha te­nido como anhelo graduarse pa­ra seguir representando al pa√≠s en los grandes escenarios internacio­nales, como a su joven edad de 21 a√Īos ya lo hab√≠a hecho en el volun­tariado de la Organizaci√≥n de las Naciones Unidas.
Durante los meses previos a su desaparici√≥n, la ansiedad de An­aury lo llev√≥ a tomar medicamen­tos para poder dormir. Sin embar­go, nunca fue diagnosticado con problemas mentales, por lo que ese tratamiento era pasajero y en cir­cunstancias espec√≠ficas.
Como estaba inquieto y ten√≠a in­somnio, el joven decidi√≥ a las 5:00 de la ma√Īana vestirse con su pan­tal√≥n deportivo color gris y su con­junto de tenis y tshirt color negro para salir de su residencia, en el sector Los Frailes, al este de la ca­pital, a fin de ejercitarse con sus ca­minatas.
Abri√≥ la puerta en aquella oscu­ra madrugada y parti√≥ sin su celu­lar y cartera. Nada se llev√≥ con √©l m√°s que las ganas de calmar su an­siedad mediante sus rutinas f√≠sicas.
No obstante, era la primera vez que Anaurys hab√≠a salido de su ca­sa tan temprano para hacer ejerci­cios ya que siempre optaba por ha­cerlos entre las 7:00 y 8:00 de la ma√Īana.
Solo pasaron tres minutos para que su √ļltimo rastro quedara regis­trado en una de las c√°maras de se­guridad de una estaci√≥n de com­bustible del Kil√≥metro 15 de Las Am√©ricas, a las 5:03 de la ma√Īana, donde se le ve√≠a caminando con di­recci√≥n al este de la marginal.
Pero al parecer la tierra se abri√≥ con el √ļnico fin de trag√°rselo para no escupirlo en ninguna parte, por­que tan solo a 200 metros de esa estaci√≥n de gasolina, hab√≠a otras c√°maras de seguridad en los esta­blecimientos aleda√Īos que ten√≠an distintos enfoques y ninguna pudo captar ni siquiera la silueta de An­aury.
La sinrazón
Seg√ļn Mateo Castillo, padre de An­aury, revisaron todas las c√°maras de seguridad que se supone segui­r√≠an su rastro hasta llegar al peaje; pero ninguna pudo captarlo con sus lentes.
“Estuvimos un d√≠a entero revi­sando la c√°mara del peaje y en nin­g√ļn momento se le vio caminando por ah√≠”, explica Mateo.
Adem√°s, alega que tambi√©n es­tuvo revisando las c√°maras del otro extremo para ver si Anaury pudo intentar devolverse, pero tampoco se le vio ni la sombra.
Ninguna de las c√°maras lo cap­t√≥ cruzando la calle con direcci√≥n hacia el mar Caribe y las √ļnicas im√°genes que lo registraron lo ubicaron despu√©s de un puente peque√Īo cerca de su √ļltimo ras­tro en la estaci√≥n de gasolina, por lo que la hip√≥tesis del suicidio no tiene fundamentos. En las graba­ciones se vislumbr√≥ un tr√°nsito casi inexistente debido al propio toque de queda que culmina a las 5:00 de la ma√Īana, justamente cuando √©l decidi√≥ emprender esa larga caminata.
Testimonios
Para Mateo, esta situaci√≥n ha sido muy abrumadora debido a la canti­dad de informaci√≥n falsa que le han suministrado personas que supuesta­mente vieron a su hijo, sobre todo en los d√≠as posteriores.
De acuerdo a las versiones, a An­aury Castillo lo vieron el s√°bado 23 de mayo en el Parque del Este; el do­mingo 24 en La Isabelita y el lunes 25 en el sector Sim√≥nico de Villa Duarte.
Tambi√©n dizque fue visto el mar­tes 26 en Megacentro, el mi√©rco­les 27 en el Parque Duarte; mientras que el jueves 28 en los Comedores Econ√≥micos del Estado en Los Mina, cementerio Los Mina y Parque Las Palmas. Adem√°s, el viernes 29 nue­vamente hubo un avistamiento en los alrededores de Megacentro y el s√°bado 30 en la calle 4 de Agosto en Los Mina. Pero al final todos esos tes­timonios solo han resultado ser pala­bras vac√≠as ya que Anaurys no ha re­gresado con sus familiares y ninguna de las c√°maras de esos lugares lo han registrado. “Mucha gente me ha di­cho que de seguro lo rapt√≥ una ban­da”, dice el acongojado el padre; pe­ro nadie ha solicitado recompensa ni ha dado se√Īales de que se tratara de un secuestro.
Lo siguen esperando
Maderlin Castillo, hermana de An­aury, guarda la esperanza de que su hermano regrese alg√ļn d√≠a sano y salvo a su casa, y que toda esta situa­ci√≥n sea solo una pesadilla pasajera.
Anaurys no tiene enemigos ni ri­validades con nadie. Tampoco su­fr√≠a de enfermedades mentales ni esquizofrenia como muchos han insinuado.
A cuatro meses de su desapari­ci√≥n, ninguno de sus familiares ha perdido la fe en encontrarlo para fi­nalmente pasar p√°gina a este mo­mento tan amargo que ha desencaja­do totalmente el seno familiar de los Castillo.
Su desvanecimiento ha provoca­do un bache en la vida de sus ami­gos y parientes que se muestran incr√©dulos ante esta inexplicable si­tuaci√≥n que ha arrodillado a los in­vestigadores m√°s experimentados que, arrastrados a este caso por el ruido medi√°tico en los noticieros y redes sociales, han intentado bus­carle alguna l√≥gica.
No han valido las campa√Īas y car­teles con su rostro; tampoco la repro­ducci√≥n de sus fotos en todas las pla­taformas digitales; mucho menos han resultado satisfactorios los es­fuerzos de b√ļsqueda por parte de la Polic√≠a Nacional o de sus propios fa­miliares, a pesar del gran despliegue de informaci√≥n que ha podido circu­lar en la opini√≥n p√ļblica.
Esta desaparici√≥n se ha convertido en un reto para las autoridades debi­do a que no es posible que, con todas las c√°maras de seguridad instaladas en la capital, una persona pueda des­vanecerse en tres minutos ante los lentes de la tecnolog√≠a.
Por Dalton Herrera ,-
 
Si tiene alguna informaci√≥n sobre el paradero de Anaury Castillo puede contactar a su familia al n√ļmero 849-360-9086. 
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